viernes, 5 de abril de 2019

Que le pasa a nuestro cuerpo?


La muerte no es un hecho puntual; de hecho, no existe una sola definición de muerte. No es lo mismo estar legalmente muerto para ser enterrado que ser certificado muerto para que tus órganos sean trasplantados. Pero de lo que vamos a hablar aquí es del proceso biológico al que llamamos muerte y lo que ocurre tras él. Esto es un consultorio científico y vamos a hablar de ciencia.

¿Qué sucede cuando dejamos de respirar, cesa el funcionamiento de nuestros órganos, la sangre no fluye y, en consecuencia, se detiene la actividad cerebral? Cuando todo eso ocurre, nos hemos muerto y no hay vuelta atrás. Vamos a suponer que me he despeñado por un barranco y estoy muerta en un descampado. Nadie sabe lo que me ha ocurrido y ahí queda mi cuerpo. Pero en mi cuerpo, que ya está muerto, no estoy solo yo. Sigue habiendo millones de microorganismos sin los cuales no habría podido sobrevivir. Entre ellos están, precisamente los que me ayudaban a digerir lo que comía, que están en mi tracto digestivo, o los que habitan en mi piel. Y esos microorganismos no se han muerto. Ellos siguen activos, siguen digiriendo y reproduciéndose.

Mientras yo respiraba, antes de morirme, tomaba oxígeno para mis bacterias, para que ellas metabolizaran lo que yo comía y me ayudaran a asimilar los nutrientes. Ahora que estoy muerta ya no respiro pero como mis bacterias siguen vivas ellas están todavía metabolizando y liberando gases. Antes de estar muerta, esos gases que producían mis bacterias los expulsaba yo al respirar pero ahora esos gases se van acumulando dentro de mi cuerpo muerto. Esta es la primera fase tras la muerte: mi cuerpo se deforma por la acumulación de gases producidos por las bacterias, se hincha y se vuelve irreconocible.

Los microorganismos no mueren. Ellos siguen activos, siguen digiriendo y reproduciéndose

En el momento en el que he dejado de respirar también he dejado de sudar, ya no huelo a mí misma sino a las bacterias que están en mi piel que liberan un olor, lo que conocemos como olor a cadáver. Inmediatamente después de morirme, las primeras moscas notan el olor a descomposición. No son las moscas normales y corrientes. Estas son las moscas carroñeras. Son moscas brillantes, se llaman moscardas de la carne, tienen un color azul o verde metálico y son más gordas que las que vemos habitualmente en casa. Esas moscas pueden llegar en minutos hasta los cadáveres y ponen sus huevos en ellos, generalmente en los orificios y cavidades porque si los ponen en la superficie se pueden secar. La mosca no es tonta. De esos huevos nacen larvas, que parecen gusanos pero no lo son, son larvas de mosca. De ahí viene el término cadáver. Cadáver significa “datar la carne con los gusanos”, carne data vermes.

Las larvas empiezan a comer el cadáver. Se comen todo el tejido blando y lo hacen tan vorazmente que literalmente pueden dejar un cuerpo en los huesos en pocos días. Si hace calor y hay buenas condiciones ambientales para ellas, en una o dos semanas han dejado el cadáver limpio. Estas larvas blanditas son muy apreciadas por ciertos insectos depredadores, algunos se alimentan exclusivamente de ellas. Así que, cuando las larvas han nacido ya andan por ahí; en pocos días veremos, por ejemplo, escarabajos comiendo larvas de mosca. Mientras tanto, las larvas de mosca están comiendo a todo correr para crecer lo más rápidamente posible y marcharse de ahí para no ser devoradas. Por eso el ciclo es muy rápido y muy corto, en una o dos semanas han podido cerrar el ciclo y marcharse.

El cadáver ahora se ha deshinchado porque las larvas se lo están comiendo. Estamos ya en una fase de descomposición activa: hay larvas comiéndose el cadáver y escarabajos comiendo larvas. Pero no solo larvas de mosca y escarabajos. Con los escarabajos también llegan ácaros y esos ácaros empiezan a comer los huevos de las moscas. Y ahí empieza a haber cierto lío entre los que se alimentan del cadáver y los que se alimentan de los que se alimentan del cadáver. Hemos hablado de moscas, de ácaros y de escarabajos... Pero hay más. Hay avispas que no son las normales que conocemos en el campo. Estas avispas ponen sus huevos dentro de las larvas o encima de las larvas, depende de las especies. Y la larva de la avispa se alimenta de la larva de la mosca. Lo que tenemos ya en mi cuerpo despeñado por un barranco y muerto es un auténtico ecosistema. Y un ecosistema cadavérico funciona de manera totalmente independiente al lugar donde haya ocurrido el fallecimiento. Da igual que me haya muerto en el barranco, en un bosque, en un prado o en mi casa, si las condiciones son óptimas, se produce toda esa sucesión de fases ecológicas.

Las cosas ocurren de esta manera cuando las condiciones son óptimas para los insectos. Si me muero en casa con las ventanas cerradas es posible que ninguno de ellos pueda entrar a colonizarme y que me quede ahí o bien en estado de putrefacción porque las bacterias han seguido proliferando o, si hace calor y no hay humedad, entonces me momifique. Eso también sucede en las tumbas. Para evitar que pase todo esto, es decir, que vengan los insectos y me coman, los seres humanos históricamente han deshidratado los tejidos, es decir, han momificado los cadáveres. En nuestra cultura se han enterrado, en otras culturas se queman, y lo que hay detrás de todos esos ritos es siempre evitar que los insectos que comen cadáveres devoren a nuestros seres queridos.

Los necrófagos son los grandes limpiadores del entorno. Además, todos los restos metabólicos de su alimentación junto con los fluidos en descomposición acaban en el suelo así que, también son las responsables de aportar los nutrientes para que las plantas crezcan

Pero también hay colonizadores de cadáveres momificados. Son los últimos en llegar al cuerpo muerto, se trata de polillas o escarabajos que se alimentan de restos secos. Cuando todos los anteriores solo han dejado restos esqueléticos es cuando llegan los que comen restos secos. Al final lo que consiguen es dejar el entorno totalmente limpio de cadáveres.

Esa es la gran importancia de las especies necrófagas que es como se llaman, sin ellas las bacterias proliferan, se producen las infecciones y los problemas ambientales. Los necrófagos son los grandes limpiadores del entorno. Además, todos los restos metabólicos de su alimentación junto con mis fluidos en descomposición acaban en el suelo así que, también son las responsables de aportar los nutrientes para que las plantas crezcan. Y así se cierra el ciclo de la vida. Eso es un ecosistema en equilibrio. Si retiramos los cadáveres, como ahora hacemos para evitar las enfermedades infecciosas, lo que nos encontramos es un entorno cada vez más pobre.

Hay un hecho relacionado con este proceso que fue crucial en la historia de la ciencia, el de la creencia en la generación espontánea. Durante miles de años la humanidad observó las fases de descomposición de los cadáveres. Lo que veían es que cuando un ser moría, en su carne aparecía lo que se creían gusanos, y que ahora sabemos que son larvas de mosca. Hasta 1684 se pensaba que los gusanos nacían de la carne en putrefacción por generación espontánea. Pero ese año, un médico italiano, Francesco Redi, publicó los resultados de un experimento que había realizado. Redi colocó tres trozos de carne en tres botes. El primero lo dejo abierto, el segundo lo tapó con un corcho y el tercero con una tela bien atada. Después de unos días observó que en el primer bote la carne contenía larvas, no así en el segundo y el tercero en los que la carne estaba podrida y olía mal pero sin larvas. Su conclusión fue que la carne en descomposición no puede engendrar gusanos si los insectos no han puesto en ella sus huevos. Y ahí empezó a desmontarse la teoría de la generación espontánea, con la investigación basada en la evidencia.
A la hora de escuchar todo esto nos damos cuenta de que realmente si nos morimos en un lugar al aire libre como es nuestra naturaleza hay todo un proceso natural en el que al final no quedará nada de nosotros, volveremos a ser polvo, la muerte en algo natural e inevitable que si nos ponemos a pensar en eso constantemente podriamos perder la cordura, creo que nos hemos enfocado demasiado en saber que pasa después por miedo a que simplemente dejes de existir pero todos hemos no existido y simplemente no pasa nada es parte de nuestra naturaleza y creo que si esto nos da miedo deveriamos estar más conectados a la naturaleza pues esta acomoda todo con perfección.

domingo, 3 de marzo de 2019

Fantasmas

Esta semana durante en recreo empecé a platicar con mis amigas y familia sobre fantasmas y sus anécdotas relacionadas con esto.
Una amiga me contó que en su familia había un niño con autismo que veía a su abuelita y a un señor en una habitación y no le gustaba entrar pues decía que el señor no se bañaba, su mamá no sabía de qué señor hablaba y se puso a revisar en un álbum de fotos y encontró la foto de un señor que ella no conocía y él niño dijo que era el. Su mamá investigó y una familiar le dijo que ese señor era de su familia y que no le gustaba bañarse.
Igual mi mamá me contó que cuando era niña vivía en una casa en donde pasaban cosas muy raras, me contó que cuando era niña a la hora de la cena y todos estaban en el comedor se escuchaban pasos en el piso de arriba.
Cuando era más grande había un cuarto en donde estaba su ropa y le daba miedo entrar ahí y una vez mientras buscaba su ropa vio pasar a una mujer al lado de ella.

Después de escuchar todo esto me puse a pensar en que en realidad ¿que son los fantasmas?

Los fantasmas (del griego φάντασμα, "aparición"), en el folclore de muchas culturas, son supuestos espíritus o almas errantes de seres muertos (más raramente aún vivos) que se manifiestan entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo; visual, a través de sonidos, aromas o desplazando objetos —poltergeist—), principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en asociación con sus personas cercanas.


Esto nos podría dar una idea de que si esto es cierto aún después de muerto puede haber vida.

lunes, 18 de febrero de 2019

Testimonios

Vamos a ver algunos testimonios de personas que estuvieron a las puertas de la muerte o que, más bien, se fue para volver y ahora poder contarlo. Y les daré mi punto de vista.

1

Un hombre cuenta que sufrió un accidente de moto a más de 80 kilómetros por hora. Los médicos le dieron por muerto durante el traslado al hospital. “Tan solo recuerdo haberme caído en la carretera y que todo se volvió negro y silencioso. No me dormí porque pasó algo verdaderamente extraño. Abrí los ojos y me encontré a mi hermano sentado cerca de donde yo estaba. Él había muerto por sobredosis hacía ya unos años. Miraba su reloj y me decía algo así como 'van a llegar pronto'. Me gustaría poder dar más detalles, pero honestamente no recuerdo mucho más sobre el incidente”.


Mi opinión: Yo no soy el tipo de persona que cree en fantasmas, lo que yo pienso que tal vez pasó fue que con la poca conciencia que tenía pudo haber sido como un sueño.  

2

Uno de estos usuarios comenta que hace cinco años se sometió a una cirugía importante. Comenzó a sangrar y estuvo en un estado de muerte clínica durante varios minutos. “Me desperté en un lugar que parecía el espacio, pero no había estrellas ni luz. Ni siquiera estaba flotando, tan solo tenía conciencia de estar ahí. Tampoco sentía frío, calor, hambre o cansancio, sino algo más neutral y pacífico. Sabía que una luz cercana me atraía, pero no tenía ninguna necesidad de ir hacia ella en ese momento. Recuerdo haber pensado en mi vida, pero no como si fuese un montaje o una sucesión de fotografías, sino más como si estuviese remoloneando entre las páginas de un libro. Sea lo que fuere, sigo teniendo miedo a morir, pero no me preocupa el qué pasará después”.

 Mi opinión: Este caso es totalmente diferente al anterior, en este habla de un lugar totalmente diferente y el recuerdo de toda su vida pero lo que sigue coincidiendo es la luz. Esto me hace pensar que tal vez las cosas que dicen coinciden por un razón y no solo por creaciones de su cerebro.

3

Un usuario asegura que sufrió complicaciones durante sus meses de tratamiento y quimioterapia: “La peor parte de todo es lo pacífico que resulta. Es como la sensación tras haber atrasado la alarma a las siete de la mañana. Puede que lo hagas una o dos veces pero recuerdas que has de ir al colegio o a trabajar y que el sueño tendrá que esperar, porque todavía te quedan muchas cosas por hacer”. Por otro lado, siempre hay quien tiene una experiencia de lo más 'normalita': “No hubo luces blancas, ni apagón, ni sueños ni visiones, tan solo me apetecía dormir. Según dicen, pregunté 10 veces qué me había pasado tras el accidente”.
Mi opinión: yo creo que en este caso se habla sobre lo que siente nuestro cuerpo cuando ya no puede más y necesita un descanso de todo el dolor o sufrimiento.

Dejaré un video sobre qué cosa le pasa a nuestro cuerpo al morir:
Video

jueves, 31 de enero de 2019

Presentación de mi blog

Soy una alumna de primer año de preparatoria, me pidieron como tarea crear un blog, en este blog voy a hablar sobre algo que me ha estado dando vueltas en la cabeza, sé que no soy la única a la que le importa saber que es lo que pasa después de la muerte. Es un tema del que nadie puede hablar con certeza. Somos los únicos en la tierra a los que nos preocupa el tiempo. Nacemos sabiendo que algún día vamos a morir, mucha gente se ha tomado el tiempo de hacer conclusiones de qué es lo que pasa. Mi blog no va dirigido a un público en específico, es para personas que están interesadas en este tema y me pueden dar su opinión.

Antes que nada quiero iniciar por explicar qué es la muerte. 
La muerte (a veces referida por los eufemismos deceso, defunción, fallecimiento, óbito, expiración, perecimiento, fenecimiento, cesación) es un efecto terminal que resulta de la extinción del proceso homeostático en un ser vivo; y con ello el fin de la vida.​ Puede producirse por causas naturales (vejez, enfermedad, consecuencia de la cadena trófica, desastre natural) o inducidas (suicidio, homicidio, eutanasia, accidente, desastre medioambiental).


El proceso de fallecimiento, si bien está totalmente definido en algunas de sus fases desde un punto de vista neurofisiológico, bioquímico y médico, aún no es del todo comprendido en su conjunto desde el punto de vista termodinámico y neurológico, y existen discrepancias científicas al respecto.
Mas lo característico de la experiencia humana de la muerte es que en todos los casos desemboca no sólo en la comprensión del hecho de que hay muertes, sino del hecho de que la muerte es algo indisolublemente ligado a la existencia. La experiencia de la muerte, en sus diversas formas, conduce a la convicción del «tener que morir».
La pregunta que surge acerca de la muerte humana y tal vez la más interesante es: ¿Qué ocurre a los seres humanos tras la muerte? y eso es lo que investigaremos en este blog tomando en cuenta las diferentes creencias y culturas.

Que le pasa a nuestro cuerpo?

La muerte no es un hecho puntual; de hecho, no existe una sola definición de muerte. No es lo mismo estar legalmente muerto para ser ent...